Movie Review: James Cameron’s Avatar
No recuerdo una película que haya tenido el hype que Avatar ha venido cargando desde que se mostró en la ComicCon de este año, por lo que estaba muy interesado de ver como resultaba el producto final y ver si James Cameron cumplía con todo lo prometido durante los años que el filme ha estado en desarrollo. Tuve la fortuna de asistir a una de las premieres organizadas en mi ciudad y verla como fue concebida, en inglés y en 3D (no pude verla en IMAX por problemas del cine) y puedo decir que hace mucho que no salía tan impresionado del cine.
La película nos cuenta la historia de Jake Sully (San Worthington), un ex marine en silla de ruedas que es obligado a entrar al programa “Avatar” para reemplazar a su hermano gemelo que es asesinado por un ladrón. A Jake se le promete que al finalizar la misión se le dará la oportunidad de volver a caminar y eso hace que lo que había empezado como impotencia se convierta en ganas de llegar a Pandora, una luna alienígena que cuenta con un gran abastecimiento de unobtanium, mineral que es bastante cotizado de vuelta en el planeta y que es el objetivo principal de la misión. Ya dentro de su Avatar, Jake volverá a descubrir lo que es caminar y empezará una relación con los aborígenes del planeta, llamados Na’Vi, quienes son la base de donde se diseñaron los avatares. La relación que crece con la hija de los líderes del clan, Neytiri (Zoe Saldana) lo hará considerar en verdad la importancia de su misión y de todo lo que se le prometió.
Después de la somnífera introducción, es probable que más de uno piense que es una historia más del montón y llena de clichés, algo que no puedo negar en lo absoluto pero que no le niega ningún mérito a lo que Cameron nos brinda con esta película. Destaca el uso del 3D en esta película, ya que en ningún momento lo sientes innecesario ni excesivo, lo que tiene que destacar en 3D lo hace, lo que sólo necesita mostrar un poco de volumen lo obtiene, lo que necesita perderse en el fondo lo hace; no hay ningún momento en el que Cameron intenta romper el Fourth Wall y hacer que un personaje nos señale o nos pique la nariz, el uso de la tercera dimensión siempre es elegante y consistente con la historia, además de lograr la hazaña de que no se pierda detalle alguno en las escenas de movimientos rápidos, problema incluso presente en películas en 2D, gracias al uso de varias tecnologías que Cameron empezó a desarrollar para su proyecto basado en el manga “Battle Angel Alita” y que se decidió estrenar con esta película.
Desde la belleza del planeta Pandora (Una Tierra en ácido, como dijo alguien en Twitter) hasta los impresionantes efectos especiales, las dos horas y cuarenta y cinco minutos de duración de la película estan llenos de detalles que dejan marca en el espectador.
Pero sin duda lo más impresionante de Avatar es el excelente trabajo hecho con el CGI; más del 70% de la película se hizo en computadora o delante de una pantalla verde, por lo que era imprescindible que los miembros de los Na’Vi se vieran lo más real posible y vaya que lo lograron. Cada personaje tiene resemblanza con el actor sobre el que fue modelado y sus gestos, movimientos y movimientos imitan a la perfección a los de una persona real, lo que hace que en verdad simpatices con los personajes, porque a pesar de que sabes que tan sólo existen en un disco duro de alguna computadora Silicon Graphics, su historia, sus reacciones y lo que pasa a su alrededor los hace sentir como un actor maquillado y pintado de azul, alguien real y tangible; Una escena donde la madre de Neytiri pide la ayuda de Jake con lágrimas en los ojos es tal vez el momento en que esa línea se borra más, aunque tienen que verla para buscar la escena que los haga sentir de esa manera. No puedo asegurar que Cameron logró conquistar el tan deseado “Uncanny Valley”, pero si puedo decir que es el que más se ha acercado desde que el CGI hizo su aparición en el cine.
Después de haber usado tantos superlativos y nombrado todo lo bueno que es la película, es justo que nombre las debilidades con las que cuenta: La historia, a pesar de no ser mala, no propone algo que no se haya hecho con anterioridad y la historia de amor tiene sus momentos en que puede rayar en lo cursi -aunque son muy pocos-, algunas escenas podrían haber sido editadas un poco más y otras -sobretodo en el tercer acto- podrían tener mayor explicación o prolongarse más, por el hecho de ser lo bastante interesantes para lograrlo. El sútil comentario ambiental puede pasar desapercibido por algunos y se agradecería un poco mas de background sobre una mencionada “destrucción ambiental” del planeta Tierra.
Pero aún así ninguna de estas cosas le resta mérito ni disminuye la sorprendente experiencia que Avatar representa, una experiencia de 250 millones de dls. que vale cada centavo y que tiene que ser vivida como el director la planeó: En 3D y en IMAX.
Desde la belleza del planeta Pandora (Una Tierra en ácido, como dijo alguien en Twitter) hasta los impresionantes efectos especiales, las dos horas y cuarenta y cinco minutos de duración de la película estan llenos de detalles que dejan marca en el espectador como el mejor trabajo de James Cameron hasta la fecha (tomando en cuenta que dirigió Alien y Terminator es algo bastante impresionante), pero sobretodo, uno de los más grandes espectáculos visuales de los últimos 50 años del cine. Sí, así de buena es.





